
Pero que rico está el pan recién hecho, ese olor que te queda en la cocina cuando lo sacas del horno y el gustito que da comérselo aún caliente. Me recuerdo que mi madre siempre me decía que el pan no se podía comer caliente porque te sentaba mal al estómago y yo como siempre no le hacía ni caso.
Pues ahora ya no ha excusa para no elaborar el pan en casa. Con las harinas Santa Rita es muy fácil, ya que sólo tienes que añadir un poco de agua templada a la mezcla de harina y levadura que te trae dentro el paquete. Eso para un pan normal, pero también puedes darle tu toque personal añadiéndole algún otro ingrediente como especias, frutos secos, jamón... Yo en esta ocasión en vez de elaborar una sola barra, hice unos bollos porque así los podía meter en el congelador los que me sobrasen.
Ingredientes:
- Harina para Pan Casero Santa Rita
- Agua Templada
Elaboración de la receta:
Mezclamos la harina, junto con la levadura y le añadimos 280 ml de agua templada. Amasamos a mano hasta conseguir una masa elástica y suave que no se pegue a las manos.
Tapamos la masa con un paño humedecido y la reservamos en un lugar seco y templado al menos 30 minutos. Pasado el tiempo cogemos la masa y la separamos en 4 partes iguales y hacemos los bollos. Los humedecemos con un poco de agua salada y los metemos en el horno a 220º hasta que doren.
Espero que os gusten y a disfrutar.






